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Corrupción con mucho arte en Tailandia

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BANGKOK.- La corrupción en Tailandia es tan variada y abundante que da hasta para montar un museo como el que tendrá Bangkok en el que varios artistas plasman de forma escultórica algunos de los escándalos más sonados de la historia reciente del país.
Anticorrupción de Tailandia (ACT) es la organización que está detrás de este proyecto que fue presentado en septiembre coincidiendo con una jornada contra la corrupción organizada por la junta militar que gobierna el país desde hace año y medio.
Se trata de una muestra con vocación pedagógica dirigida sobretodo a los más jóvenes, según explica Mana Nimitmongkol, el secretario general de ACT que agrupa a varias organizaciones empresariales y educativas.
“Los tailandeses olvidan con mucha facilidad lo que hace que los corruptos sean más engreídos. Queremos que se escriba la corrupción en la historia de Tailandia para que el público sepa y recuerde los daños que (los corruptos) han causado al país”, dice a Efe Mana.
La exhibición, expuesta en el Centro de Arte y Cultura de Bangkok y que a finales de año se instalará de forma definitiva en la sede de la Comisión Nacional Anticorrupción, consta de diez esculturas que representan sendos casos de enriquecimiento ilícito.
Una figura de un agente de policía engullendo columnas de hormigón armado alude al contrato millonario que el gobierno firmó en 2012 con una empresa para que construyera las comisarías del país pero que hasta el momento no ha levantado un solo tabique.
Otro, denuncia como los ricos y bien conectados eluden asumir responsabilidades embarrando sus casos en los tribunales, mostrando una acaudalada mujer de pie encima de una tortuga cuya cabeza se enfrenta a una montaña de papeles.
La escultura hace referencia a un caso de soborno que salpicó hace seis años el festival de cine de Bangkok, que involucró a unos norteamericanos que, a diferencia de una alta funcionaria tailandesa, acabaron entre rejas en EEUU, tal como muestra un cuadro en el fondo del conjunto.
De entre “el número masivo de casos” que ha habido en el país los organizadores hicieron una selección “representativa” de su variedad y sus autores: desde policías a funcionarios, pasando por particulares que utilizaron el Estado en su beneficio.
En ninguno de los escándalos se identifica a los responsables, lo que el portavoz justifica por el hecho de que todos ellos siguen en manos de la justicia, y casi todos ellos ocurrieron en los últimos 15 años.
Se trata del período que coincide con el de la hegemonía electoral del movimiento político del ex primer ministro Thaksin Shinawatra, enfrentado al “establishment” de la capital y al que el Ejército ha echado del poder en dos golpes de estado.
Que en la exposición no aparezca ningún escándalo que involucre a militares es debido, en cambio, a una mera cuestión de espacio, según asegura el portavoz de ACT, que descarta que se haya querido quedar bien con los que mandan.
Y ello pese a antecedentes como el del mariscal Sarit Thanarat, el dictador al que a su muerte en 1963 encontraron cuentas secretas con más de 140 millones de dólares, que se disputaron un hijo, una esposa y un centenar de amantes para regocijo de la prensa local.
“La corrupción ocurre cada día y destruye nuestro futuro. No queremos hablarle a la gente del pasado sino del presente”, elabora el dirigente de ACT.
Tampoco tienen mención los militares que admitieron fortunas fabulosas e injustificables con sus salarios en la declaración patrimonial que, a regañadientes, tuvieron que hacer al tomar posesión hace un año en el parlamento elegido a dedo por la junta.
La lucha contra la corrupción fue uno de los argumentos que el Ejército esgrimió para justificar el golpe de Estado, tras el cual hizo aprobar una constitución provisional que da poder absoluto e inmunidad a los militares.
“El poder absoluto, corrompe absolutamente”, admite Mana que pese a avalar la acción de gobierno de los militares concede que “algún día, cuando ya no estén en el poder, todas las cosas que hayan podido cometer se sabrán y las pondremos en el museo”.