Inicio Breaking News México llora a Chespirito ante el vacío que deja en la vecindad...

México llora a Chespirito ante el vacío que deja en la vecindad del Chavo

169
0
Compartir

MEXICO.- México llora la muerte del comediante Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, pero celebra el legado de un grande que logró colarse en millones de hogares de América Latina con personajes tan entrañables como el Chavo del 8 y el Chapulín Colorado.
Chespirito murió hoy a los 85 años en su residencia del balneario mexicano de Cancún, donde se refugió los últimos años para mitigar los efectos de una insuficiencia respiratoria y de otras enfermedades.
El actor estaba retirado desde hacía diez años y con el buen humor que lo caracterizó atribuía sus problemas de salud a que durante más de 40 años “corrió sin aceite” en numerosas giras de trabajo.
Pese a su retiro, Gómez Bolaños estuvo activo en la red social de Twitter, donde tenía 6,6 millones seguidores hasta hace dos días, el 26 de noviembre, cuando respondió un comentario de un usuario argentino con un “Gracias por hacerme recordar”.
Tras su muerte, la televisión mexicana emitió mensajes de duelo con un “Gracias por siempre, Chespirito”, como despedida a un comediante que engrandeció su historia con los personajes de la vecindad del Chavo y las aventuras del heroico Chapulín Colorado.
Familiares del comediante dijeron a Efe que el cuerpo de Gómez Bolaños será trasladado a la capital mexicana para que sus seguidores le den el último adiós el domingo en el estadio Azteca de fútbol.
Mientras dicho traslado ocurre, en la residencia del comediante del “Sin querer queriendo” y del “que no panda el cúnico” se acercan sus seguidores tanto nacionales y extranjeros.
“Era auténtico, chistoso”, dijo entre lágrimas Sonia, una turista chilena que llegó hasta la residencia ubicada en la zona hotelera de Cancún tras enterarse del fallecimiento.
Sonia contó a los periodistas que veía sus series desde los 9 años y recordó el salón de clases, la vecindad del Chavo y el barril en el que vivía.
El niño del barril y la gorra con orejeras fue recordado por muchas figuras del país, desde el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, hasta sus compañeros de viaje en la vecindad, Édgar Vivar, María Antonieta de las Nieves y Rubén Aguirre.
“Roberto, no te vas, permaneces en mi corazón y en todos los corazones de tantos a los que nos hiciste felices. Adiós chavito, hasta siempre”, expresó Vivar, quien dio vida al Señor Barriga, dueño de la vecindad del Chavo.
Aguirre, el famoso Profesor Jirafales, dijo estar “anonadado” por la muerte de quien calificó como el mejor escritor de comedia de la televisión mexicana.
De las Nieves, que interpretó a la Chilindrina, le dio las “gracias por haber hecho feliz a tanta gente y por los maravillosos momentos que compartimos en el grupo”.
Thalía también agradeció a Chespirito por muchos momentos de felicidad y risas. “Tantos años que fuiste mi amigo, mi compañero, mi cómplice. Me enseñaste que el amor más puro no es condicionado por la edad o posición social. Ni por las pertenencias o títulos nobles”.
Nacido el 21 de febrero de 1929 en Ciudad de México, Chespirito era hijo de Elsa Bolaños-Cacho, secretaria, y Francisco Gómez, pintor, dibujante e ilustrador de diversos diarios de su tiempo.
Su reducida estatura (1,60 metros) y su inagotable imaginación le valieron su apodo de Chespirito, una forma castellanizada del nombre del dramaturgo inglés Shakespeare y que se lo puso el director de cine Agustín Delgado, quien lo consideraba un pequeño maestro del teatro.
Estudió ingeniería, pero nunca acabó la carrera. A los 22 años trabajó en una agencia de publicidad; años después fue guionista de radio, televisión y cine.
En 1968, conquistó su primer espacio televisivo y entonces nacieron “Los Supergenios de la Mesa Cuadrada” y “El Ciudadano Gómez”; para 1970 su espacio se duplicó con la serie “Chespirito” en la que nacieron el Chapulín Colorado y el Chavo del Ocho.
A partir de ese momento, dio rienda suelta a su creatividad y de su pluma nacieron personajes como el doctor Chapatín, el Chómpiras y Chaparrón Bonaparte, todos acompañados con una larga familia de personajes y frases singulares.
Así, América Latina se nutrió de frases inolvidables como “fue sin querer queriendo”, “se me chispoteó”, “síganme los buenos”, “lo sospeché desde un principio”, “Se aprovechan de mi nobleza”, “que no panda el cúnico” y “no contaban con mi astucia”.
Entre los personajes que creó destacan Don Ramón, la Bruja del 71, la Chilindrina, Quico, Jaimito “el Cartero”, el profesor Jirafales, el Botijas, así como Doña Florinda y la Chimultrufia, ambos interpretados por la compañera de su vida, Florinda Meza.
Este viernes, a cientos de kilómetros de Cancún, una vecina de la casa que Chespirito tenía en Ciudad de México fue la primera en acercarse al lugar para expresar su pesar por el fallecimiento.
“Lo siento como si se hubiese muerto un familiar y eso no me ha sucedido con otro artista”, afirmó a Efe la señora, que prefirió no identificarse y que dejó un mensaje junto a un ramo de crisantemos blancos que reza: “si cada flor significara una risa que usted nos regaló, no alcanzaría con todas las flores del mundo”.