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Ministro griego niega que los inmigrantes irregulares vayan a ser puestos en libertad

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ATENAS.- El ministro adjunto griego de Protección Ciudadana, Yanis Panusis, negó hoy que el Gobierno prevea la total libertad de los inmigrantes irregulares, en respuesta a un documento filtrado a los medios por un oficial de la policía de fronteras que apuntaba en esa dirección.
El escrito aseguraba que todos los extranjeros que consiguieran llegar a Grecia y no arrastraran cargos penales quedarían inmediatamente en libertad, y recibirían un documento de un mes de permanencia, lo que les daría un margen de tiempo suficiente para decidir a qué país quieren dirigirse.
Inmediatamente, el partido conservador del ex primer ministro Andonis Samarás acusó a la formación izquierdista Syriza y su socio de coalición Griegos Independientes de convertir Grecia en un imán para inmigrantes ilegales.
En una rueda de prensa convocada tras la polémica, Panusis, que afirmó haberse sentido sorprendido, desmintió que la orden se corresponda con la política migratoria del Gobierno y añadió que la filtración, realizada por un general de la brigada de la policía, se llevó a cabo sin avisar a la dirección política.
Panusis precisó que un documento oficial debe incluir su firma y la del ministro de Interior, Nikos Vutsis.
La aparición del texto coincide con declaraciones recientes de Panusis, en las que contemplaba una posible abolición del espacio de Schengen como medida para que Europa se conciencie sobre el problema de la inmigración, que afecta sobre todo a los países de entrada, como España, Italia o Grecia.
El ministro adjunto de Protección Ciudadana señaló además que todavía se está examinando cómo se realizará el traslado del total de inmigrantes recluidos en los centros de detención de extranjeros a centros de acogida abiertos.
Durante la semana pasada se liberaron más de 300 inmigrantes y solicitantes de asilo que ya habían cumplido el tiempo máximo de reclusión previsto por las normativas comunitarias en los centros de detención del país, en los que malviven más de 3.500 personas.
Unos 110 salieron del centro de Amygdaleza, cerca de Atenas, conocido por las condiciones de insalubridad y hacinamiento que han denunciado varias organizaciones no gubernamentales como Amnistía Internacional o el Consejo Griego para los Refugiados.
“Hay gente en esos centros que nunca debería haber entrado allí. No estamos liberando a personas solo porque queremos, sino porque hemos sido condenados por recluirlos. La acción ilegal es nuestra, no suya”, se reafirmó Panusis.