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Unasur discute en Uruguay la mirada humana de las políticas de drogas

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Unasur discute en Uruguay la mirada humana de las políticas de drogas Fotografía del secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Ernesto Samper. EFE/Archivo

Montevideo, 23 jul (EFE).- Representantes de diez países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) se reunieron en Montevideo para formular una posición regional respecto a las políticas de drogas con “un enfoque transversal de derechos humanos”, informó hoy a Efe la Junta Nacional de Drogas (JND) de Uruguay.
“Hubo una buena voluntad para encontrar un consenso, más allá de las diferencias. Coincidimos en la necesidad de elaborar esa propuesta común. Se resaltan las iniciativas centradas en derechos humanos, reconociendo la pluralidad de la región”, evaluó Elena Lagomarsino, adjunta al secretario general de la JND.
La reunión se inició el pasado 21 de julio y hasta este miércoles contó con la participación de diez de los doce países del bloque -faltaron Surinam y Guyana- y en la que se redactó un documento borrador que será presentado al Consejo Suramericano sobre el Problema Mundial de las Drogas previsiblemente en octubre.
La idea es que el texto, una vez aprobado por la Unasur, suponga un aporte a la organización de la Sesión Especial de la Asamblea de Naciones Unidas sobre el problema global que provoca estas sustancias (UNGASS), en abril de 2016 en Nueva York.
“Se deben permitir políticas diversas, amplias e integrales, reconociendo las diferentes estrategias que pueden tener los países. No hay un modelo único sino que puede haber distintas estrategias de acuerdo con las distintas realidades. Eso es lo que queremos que UNGASS reconozca”, remarcó Lagomarsino.
A su juicio, es necesario evaluar “la efectividad de las políticas actuales y buscar acuerdos globales de drogas en armonía con los tratados de derechos humanos” en alusión a los modelos represivos que rigen en la mayoría de los países.
En 2013, Uruguay se convirtió en la primera nación del mundo en permitir la producción y el mercado de compraventa del cannabis bajo el control del Estado como una estrategia para enfrentar el narcotráfico, impulsada por el entonces presidente José Mujica (2010-2015).
El pasado mayo, una declaración del Mercosur avaló la adopción de “nuevos enfoques” en la lucha antidrogas, también valorada anteriormente por la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Además, el propio secretario general de la Unasur, Ernesto Samper, se manifestó en favor de adoptar políticas alternativas a partir de una revisión del modelo actual en diálogo con Efe durante una visita a Montevideo el mismo mes.
De acuerdo con Lagomarsino, uno de los puntos acordados en el borrador de la propuesta del bloque regional insta a “garantizar los usos médicos y científicos de las sustancias sometidas a control”, por ejemplo.
“Está permitido en algunos casos, pero queremos poner sobre el tapete la necesidad de impulsar la investigación científica y médica como de la hoja de coca y el cannabis. Hay varias sustancias que algunos países ya están trabajando, pero hay que promover a nivel mundial esas iniciativas”, consideró.
Una vez aprobado el documento por el consejo correspondiente de la Unasur, el texto deberá ser ratificado por los cancilleres de sus Estados miembros, según Lagomarsino.
El encuentro en Montevideo también definió que Uruguay, en el marco de la presidencia pro témpore que ejerce actualmente en la Unasur, notificará en los próximos días a las oficinas centrales de la ONU en Viena y en Nueva York que el bloque suramericano les enviará su posicionamiento regional este año.
“Esto es un insumo importante para esa discusión de Naciones Unidas”, reiteró la adjunta y añadió: “No es un documento más, lo importante es que estamos poniendo en el tapete la necesidad de la apertura”.
Para Lagomarsino, la reunión del bloque permitió notar “que no es únicamente Uruguay, sino que muchos países están promoviendo esa mirada de derechos humanos respecto a las drogas”, como Bolivia, Ecuador y Colombia, “que ha vivido una realidad muy dura y es una voz con autoridad porque ha sufrido mucho con la estrategia represiva”.